martes, 21 de septiembre de 2010

HDA 5/ Actividad 4. El Rococó Milagroso

Creo que el rechazo que puede repeler a ese tipo de diseñadores “Menos es más” Bauhausianos, grafiKos, jaja, etc., se puede deber, en mi opinión, a una incomprensión del asunto de la comunicación visual. ¿Por qué, en primer lugar, ocurre esto? Porque en los institutos creo que nos enseñan a trabajar racionalmente no? El diseño tiene que obedecer un concepto y luego esto pueda que se traduzca en una estructura espacial en el formato, digamos, una retícula . Creo que todo esto está muy bien pero sin embargo no se debe desdeñar el uso de contenidos emocionales, arbitrarios o caprichosos. Estos contenidos muy bien se pueden enmarcar dentro de un sistema que sea racional también. Me parece que un diseñador no sepa establecer una conexión afectiva con el espectador es como un diseñador cojo.

El rococó Milagroso.

Voy a hablar de un ejemplo que tengo bastante cercano, un ejemplo de este espíritu rococó que aún sobrevive o ha renacido. ¡Y es mi propia casa! Parece ser mi madre la reencarnación de aquella Madame Pompadour en este palacio de Versalles que es mi hogar. En mi casa ninguna esquina está liberada de un adorno, alguna decoración, o capricho. Al parecer Milagro, mi mamá, sufre de una fobia al vacío que raya en lo anacrónico . INCLUSO, hay toda una sala de estar que es totalmente inútil funcionalmente hablando: ¡Está totalmente prohibido sentarse!, ya que el arreglo de los cojines y demás mariqueritas no responde a la mera practicidad de sentarse o de acostarse en los sofás, sino a un delirio decorativo, que es , digamos, una obra plástica suya… a fin de cuentas, que sentarse es como irrespetar al artista. Y esto es nada más en las áreas que comparte con el resto de la familia porque en donde verdaderamente el espíritu rococó aflora con el máximo esplendor es en su sagrado vestier, al cual, nosotros, el resto de la familia, todos varones, no tenemos ni permitido adentrarnos.

1 comentario:

  1. Bárbaro Matías!!! Tu madre es realmente una artista!! En este caso m´s que rococó yo hablaría de la lujuria típica dle barroco latinoamericano. Hay un sobrecargo y un execeso pero nada es apstelado ni frívolo ni ligero! Mándale mis saludos.

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